Palabra de Dios y catequesis en el DGC - I



La Palabra de Dios, primer fundamento de la catequesis

El Directorio General para la Catequesis (DGC) en su segunda parte lleva el título de EL MENSAJE EVANGÉLICO y abarca dos capítulos. El primero de ellos tiene como título Normas y criterios para la presentación del mensaje evangélico en la catequesis, que comprende los números del 92 al 118 del mismo.

Dado que este capítulo tiene que ver con la Palabra de Dios como medio por el cual Él se comunica y como fuente misma de la catequesis vamos a intentar hacer una reflexión de sus números para:

* profundizar en su contenido

* sacar provecho para su aplicación en nuestros encuentros catequéticos

* animarnos en nuestra labor evangelizadora desde la catequesis

* anunciar más y mejor la Palabra de Dios

* que la Palabra de Dios sea de verdad fuente de la catequesis

* que la vida de la Iglesia se nutra de la Palabra.

1. El mensaje evangélico

Leamos los textos bíblicos que introducen el contenido de la segunda parte del DGC:

Padre, ésta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a tu enviado Jesucristo (Jn 17, 3).
Jesús proclamaba la Buena Nueva de Dios: 'El tiempo se ha cumplido y el Reino de Dios está cerca: convertíos y creed en la Buena Nueva (Mc 1,14-15).
Os recuerdo el Evangelio que os proclamé... Lo primero que os transmití, como lo había recibido, fue esto: Que Cristo murió por nuestros pecados, según las Escrituras; que fue sepultado y resucitó al tercer día, según las Escrituras (1 Co 15, 1-4).

La primera cita es de Jn 17,3: Padre, ésta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a tu enviado Jesucristo.

Esta cita en su contexto de Jn 17,1- 5 trata de la oración y súplica de Jesús en lo referente a la glorificación mutua del Padre y del Hijo:

* Esta glorificación mutua esta inseparablemente unida a la transmisión de la vida a los hombres, que en el evangelio de san Juan consiste en tener vida eterna (v. 3).

* El hijo glorifica al Padre en cuanto que él da vida eterna a los hombres.

* Se nos manifiesta que Jesús tiene el poder de dar vida eterna porque Dios se lo ha dado al darle autoridad sobre toda carne (v. 2).

* Esta vida eterna es definida como el conocer (que te conozcan a ti: v. 3) en el sentido de conocimiento de Dios al estilo del conocimiento en el Antiguo Testamento.

El conocimiento de Dios según en Antiguo Testamento no se entiende como un saber, sino como aquel conocimiento que produce y da vida eterna, éste consiste entonces en:

* reconocer a Dios

* confesar a Dios

* tener confianza con Dios

* una relación personal con Dios.

Un conocimiento en concordancia total con el Dios del Antiguo Testamento, o sea con el Dios “único y verdadero”.

Tal vez unos esquemas nos ayuden a comprender mejor la riqueza de esta palabra:

A) La glorificación mutua del Padre y del Hijo:

EL PADRE glorifica al HIJO JESUS (el HIJO) glorifica al PADRE
El PADRE da autoridad al HIJO el HIJO da vida eterna a los HOMBRES
La VIDA ETERNA consiste en: conocer al PADRE y a su enviado JESUCRISTO
El PADRE es el único DIOS verdadero el HIJO como el PADRE es el único DIOS verdadero

En medio de esa indescriptible relación de glorificación mutua del Padre y del Hijo se encuentra el hombre como beneficiario de tanta gloria traducida en vida, pero no cualquier vida, sino la única que sabe dar el Padre y el Hijo a su criatura amada el hombre, vida eterna, su vida entregada al hombre en plenitud.

B) Los beneficios que esa glorificación produce en el hombre:

El hombre tiene VIDA ETERNA la vida del Padre y del Hijo
El hombre conoce a DIOS el Dios Padre de Nuestro Señor Jesucristo
El hombre conoce al enviado del PADRE el Hijo eterno de Dios que da vida eterna
El hombre confía en DIOS el Dios único del Antiguo Testamento
El hombre se relaciona con Dios en CRISTO el Dios verdadero del Antiguo Testamento

 ¡Qué misterio inabarcable, Dios da al hombre posibilidades imposibles!:

* tener vida eterna,

* conocer al Padre y al Hijo

* confiar firmemente en el Dios único y verdadero en el que confiaron los grandes hombres de Dios como Abraham, Moisés y tantos otros.

C) Contenido de la catequesis:

La catequesis conduce al catequizando a: glorificar al Padre y al Hijo
La catequesis presenta con autoridad
en la Palabra:
al Padre y al Hijo que dan vida eterna al hombre
La catequesis introduce en el: conocimiento del Padre y de su enviado Jesucristo
La catequesis explicita: al Padre y al Hijo como el único Dios verdadero

¡Qué privilegio tenemos los que servimos en la catequesis!:

* conducir a los otros al misterio de la glorificación del Padre y del Hijo

* presentar una Palabra que ofrece en abundancia vida eterna

* introducir en el misterio del conocimiento de Dios que sale de sí mismo para comunicarse con el hombre

* explicitar el misterio del Dios único y verdadero en la revelación de Jesucristo y el misterio de su Padre.

D) Beneficios para el catequizando en una catequesis desde la fuente de la Palabra:

El catequizando tiene VIDA ETERNA la vida del Padre y del Hijo
El catequizando conoce a DIOS el Dios Padre de Nuestro Señor Jesucristo
El catequizando conoce al enviado del PADRE el Hijo eterno de Dios que da vida eterna
El catequizando confía en DIOS el Dios único revelado en Cristo
El catequizando se relaciona con Dios en CRISTO el Dios verdadero manifestado en Cristo

¿Habrá alguna profesión en el mundo con tanto que ofrecer, como lo que ofrece este ministerio?:

* la vida del Padre y del Hijo

* el conocimiento de Dios creador y salvador del hombre

* el conocimiento de la Palabra encarnada del Padre para dar vida eterna el mundo

* confianza en el Dios que no defrauda ni abandona la vida de los hombres.

Todo encuentro catequético abre a esta realidad que me descubre:

El Dios personal que es Padre e Hijo Yo SOY su hijo y me ha RESCATADO para Él
La vida eterna que da el Padre y el Hijo: Yo SOY su hijo y TENGO ya vida eterna!
El conocimiento del Dios único y verdadero: Yo CREO el Él y NO QUEDARÉ confundido!
Una confianza firme en el Dios de la vida: Yo NO MORIRÉ para siempre, puedo ESPERAR!

¡Bendita Buena Noticia que transmite la catequesis!:

* yo soy hijo del eterno Padre, hijo en el Hijo encarnado Jesucristo

* hijo destinado a una vida eterna

* hijo que no quedará defraudado en su fe ni en su esperanza, al final podré gritar con júbilo eterno: es verdad!

* hijo que puede morir en Cristo una santa muerte que desembocará en la eternidad del Padre y del Hijo, resucitado y vivificado por el Espíritu Santo.

Querido (a) catequista:

que esta Palabra tan exquisita de Dios anime tu vida y ministerio como catequista y que tengas muchos motivos para colocar la Palabra de Dios en el centro de tu encuentro catequístico. No temas hacerlo, ¡te sorprenderás!