Las funciones de la Palabra de Dios en la catequesis



Una catequesis más bíblica

La catequesis ha de ser eminentemente bíblica, pues la Sagrada Escritura es su fuente principal, además de que la catequesis primitiva fue la que hizo posible la Biblia. Ambas se relacionan vitalmente, una depende de la otra. La Escritura, junto con la Tradición, es norma suprema de la fe y ocupa un lugar preponderante en la vida de la Iglesia, el Pueblo de la Palabra, pues ella:

* la escucha sin descanso en las celebraciones litúrgicas
* la proclama
* la celebra
* la enseña en la catequesis
* la profundiza con su estudio y reflexión en ambiente de oración
* la interpreta bajo la guía de los obispos
* la mira con ojos de humilde servidora.

Dentro de la catequesis la Escritura ocupa un lugar muy importante, primordial. No puede haber verdadera catequesis, si ésta no se nutre de la Palabra. La fuente de la catequesis es la Biblia. Por eso, los catequistas que realizan este trabajo de educar en la fe a los niños, jóvenes y adultos, han de vivir en contacto permanente con la Escritura.

Por otra parte, la Biblia, en especial los evangelios, son toda una catequesis, que nacen de una enseñanza acerca de Jesús y siguen siendo modelos en la catequesis actual. Son catequesis narrativas, porque cuentan la vida de Jesús y de ella deducen sus enseñanzas, válidas para todos los tiempos. Además, la catequesis evangélica incluye otras formas literarias como parábolas, discursos de Jesús, dichos y sentencias, por citar algunas. En ellas podemos descubrir la catequesis que impartían los apóstoles del Señor a sus respectivas comunidades cristianas, y que nos ha llegado a nosotros.

Ahora bien, el mensaje bíblico, en especial el mensaje de los evangelios, depende de las funciones de la Palabra de Dios. Muchas veces, en la catequesis, nos preocupamos porque los catequizandos aprendan verdades o contenidos y esto no lo podemos descuidar, pero no es lo esencial. Los evangelios no intentan, en principio, que aprendamos muchas cosas, sino:

* que vivamos sus enseñanzas
* que nos encontremos personalmente con la persona de Jesús
* que descubramos la misericordia de Dios
* que descubramos el rostro del Padre
* transmitirnos experiencias de vida para la vida
* enseñarnos actitudes
* interpelarnos
* llegarnos no solo a la mente sino también al corazón.

Por eso el mensaje de la Biblia nos viene con las diversas funciones del lenguaje, en este caso el lenguaje de la Escritura. Vamos a verlas cada una en particular.

Funciones de la Palabra de Dios en la catequesis

Función informativa

La Biblia no solamente nos enseña, sino que nos informa y la información que nos da sobre la vida de Israel, de la Iglesia, de aquellos hombres y mujeres protagonistas de sus páginas… es muy valiosa. Por ejemplo, nos informa que Jesús nació en Belén, que vivió de niño en Nazaret, que se fue a vivir, siendo adulto, a Cafarnaún… De estos pueblos nos enteramos, tanto por la Biblia, como por la historia, la geografía de Israel, los mapas bíblicos, los medios de comunicación... La Biblia es la principal fuente de información, pero no la única. Tomemos Lc 3,1-3:

1 El año decimoquinto del imperio de Tiberio Cesar, siendo gobernador de Judea Poncio Pilato, tetrarca de Galilea Herodes, y Filipo, su hermano, tetrarca de Iturea y de la Traconítíde, y Lisania tetrarca de Abilene, 2 bajo el pontificado de Anas y Caifas, fue dirigida la palabra de Dios a Juan, hijo de Zacarías, en el desierto, 3 y vino por toda la región del Jordán predicando el bautismo de penitencia en remisión de los pecados.

En el pasaje de Lucas 3,1-3, se nos informa de:

Fechas históricas: año decimoquinto del imperio de Tiberio
Personajes políticos: Tiberio Cesar, Poncio Pilato, Herodes, Filipo, Lisania
Personajes religiosos: Anas, Caifas, Zacarías, Juan
Puestos políticos: gobernador, tetrarca
Puestos religiosos: pontificado
Lugares geográficos: Judea, Galilea, Iturea, Traconítíde, Abilene, toda la región del Jordán, el desierto
Actividad religiosa: predicando el bautismo de penitencia
Lo comunicado: la palabra de Dios

Función expresiva

La función expresiva consiste en que cada evangelista dice lo mismo, con palabras diferentes, estilo, intención e interpretación diferentes. Tomemos, como ejemplo, las dos parábolas paralelas de la oveja perdida, de Mt 18,12-14 y Lc 15,3-7. 

Mt 18,12-14 Lc 15,3-7
Un hombre tiene cien ovejas, y se le descarría una, y la busca dejando en los montes a las otras noventa y nueve Es un pastor que tiene cien ovejas, al que se le pierde una oveja, y dejando a las otras noventa y nueve en el desierto, se va a buscarla hasta encontrarla.
Al hallarla se alegra más por ésta que encuentra que por las otras noventa y nueve. Al hallarla, se la pone muy contento sobre sus hombros. Ya en casa reúne a sus amigos y con mucho gozo, les invita a alegrarse y a hacer fiesta por haberla encontrado.
Conclusión: no es voluntad del Padre celestial que se pierda ni uno solo. Conclusión: habrá más alegría en el cielo por un solo pecador que se convierta que por noventa y nueve justos sin necesidad de conversión.

 
La enseñanza es que todo cristiano debe buscar al perdido, al pequeño, máxime si es un apóstol o pastor el que está a cargo del rebaño, es decir, la Iglesia. La enseñanza es clara también en cuanto a la imagen de Dios, éste se alegra y acoge, y se pone muy contento por la conversión de los pecadores. Con palabras distintas y acentos distintos, manteniendo básicamente el relato de la oveja perdida en boca de Jesús, cada evangelista lo narra y lo interpreta a su manera, para cada una de las comunidades a las que escribe.

Función interpelativa

Consiste en que cada evangelio, cada texto, interpela, invita a una respuesta muy concreta. Cada evangelista, con la misma narración, puede estar pidiendo una respuesta distinta, y cada texto del evangelio, aunque parezca decir lo mismo, aunque sea del mismo evangelista, pide respuestas diferentes. Meditemos en los textos de Mc 1,16-20 y 1 Re 19,19-21.

1 Re 19,19-21 Mc 1,16-20

Vocación de Eliseo

Eliseo: estaba arando con los bueyes

Elías: pasó a su lado y le echó su manto encima

Reacción: Eliseo tomó la yunta de bueyes y los ofreció en sacrificio.

Con el yugo de los bueyes asó carne y la entregó al pueblo para que comieran. Luego se levantó, siguió a Elías y le servía.

Vocación de los primeros cuatro discípulos

Simón y Andrés: eran pescadores
Jesús les dice: venid conmigo, y os haré pescadores de hombres
Reacción: al instante dejando las redes, le siguieron.

Santiago y Juan: también pescadores
Jesús: los vio y al instante los llamó
Reacción: dejando a su padre Zebedeo en la barca con los jornaleros, se fueron detrás de él (Jesús).

Preguntémonos con base a estos textos, de qué se les pide desprenderse tanto a Eliseo como a los cuatro primeros discípulos para responder a su vocación, y qué nos pide Jesús hoy a nosotros a la hora de seguirle.

Función fática

Es la función que tiene el lenguaje, cuando busca el contacto con la persona o la comunidad. Cuando un catequista enseña con la Biblia en mano, lo que intenta es poner en contacto a los catequizandos con la Palabra, como si Jesús mismo les estuviera hablando. Esto lo vemos mejor y lo captamos bien, cuando un sacerdote o diácono proclama el Evangelio. Busca que Cristo nos siga hablando. Esta es la función “fática” de la Palabra. En la Eucaristía esto se pone de manifiesto en la lectura del Evangelio, la comunidad se pone en pie, indicando con este gesto que Cristo mismo le está hablando hoy. Tomemos el texto de Lc 4,16-28, donde Jesús realiza ese contacto con la comunidad reunida en la sinagoga de Nazaret. Analicemos el texto desde dos puntos de vista diferentes.

a) La palabra pone en contacto con Jesús, Él es la Palabra

Lc 4, 16-28 Reacción de los paisanos
Jesús de pie lee Is 61,1-2: En la sinagoga, terminada la lectura:
El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido para anunciar a los pobres la Buena Nueva, me ha enviado a proclamar la liberación a los cautivos, y la vista a los ciegos, para dar la libertad a los oprimidos y proclamar un año de gracia del Señor. Todos los ojos estaban fijos en él.
Todos daban testimonio de él y estaban admirados de sus palabras.
Se preguntaban: ¿acaso no es éste el hijo de José?

b) La palabra cuestiona, ella es espada de doble filo

Lc 4, 16-28 Reacción de los paisanos Reacción de Jesús
Jesús de pie lee Is 61,1-2: En la sinagoga, terminada la lectura: Él les dijo:
El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido para anunciar a los pobres la Buena Nueva, me ha enviado a proclamar la liberación a los cautivos, y la vista a los ciegos, para dar la libertad a los oprimidos y proclamar un año de gracia del Señor. Todos los ojos estaban fijos en él.
Todos daban testimonio de él y estaban admirados de sus palabras.
Se preguntaban: ¿acaso no es éste el hijo de José?

Ningún profeta es bien recibido en su patria

Les pone el ejemplo de la viuda de Sarepta y del sirio Naamán

Terminada la lectura Jesús devuelve el rollo y se sienta. Terminada la segunda intervención de Jesús, al oír las palabras de él se llenaron de ira, le arrojaron fuera de la ciudad e intentaron despeñarle. Jesús pasando por medio de ellos, se marchó.

Función evocativa literaria

Es la que utiliza recuerdos y acontecimientos del Antiguo Testamento. Por ejemplo, tomemos el texto de 1 Cor 10,1-4, en que se presenta toda una catequesis bíblica, que evoca o recuerda el acontecimiento del éxodo, como modelo de la situación de la comunidad de Corinto. Para ello, Pablo echa mano de los símbolos y las personas, que vivieron con el antiguo pueblo de Israel el paso del mar Rojo (la nube, el mar, Moisés, el agua, el maná, la roca y el desierto). 

1No quiero, hermanos, que ignoréis que nuestros padres estuvieron todos bajo la nube,
que todos atravesaron el mar,

2 y todos en la nube y en el mar fueron bautizados en Moisés;
3 que todos comieron el mismo pan espiritual,
4 y todos bebieron la misma bebida espiritual, pues bebían de la roca espiritual que los seguía, y la roca era Cristo;

La nube, como señal de la presencia de Diosel paso por las aguas, signo anticipado del bautismo
el mar, como signo de las fuerzas negativas y los obstáculos que tuvieron que enfrentar los hebreos
Moisés, como pastor y guía del pueblo

el agua y el maná, signos de la providencia de Dios

la roca que los seguía, signo de la presencia de Cristo en la historia de salvación

Todo ello, le sirve a san Pablo para dar una catequesis del Bautismo y la Eucaristía y además, presentar la historia bíblica como modelo de la historia y de las nuevas situaciones que estaban viviendo los corintios en su tiempo, a los que intenta dar una respuesta con citas del Antiguo Testamento. Esto mismo hace hoy la catequesis.

Función evocativa poética

Es aquella que intenta despertar los sentimientos dormidos. Por ejemplo, cuando los textos bíblicos son narrados, como los textos del encuentro de José y sus hermanos (Gén 45,1-15), el relato del sacrificio de Isaac (Gén 22,1-13), la pasión y muerte de Cristo (Lc 23,26-49). Estas narraciones despiertan en nosotros sentimientos propios. ¿Quién de nosotros no se siente conmovido con todos estos bellísimos relatos? ¿Quién de nosotros no “vibra” cuando escucha, ya sea en la Eucaristía o en una charla, la parábola del hijo pródigo (Lc 15,11-32)? Estos efectos los tienen los textos bíblicos, cuando están bien traducidos y son bien leídos o proclamados. La lectura debe hacerse de tal forma que llegue, como Palabra de Dios que es, a los catequizandos. Un ejemplo hermoso es el de Ne 8,1-12, analicemos algunos detalles de esta narración:

Ambiente Acción de Esdras Reacción del pueblo
Es la fiesta de las Tiendas Trae el libro de la Ley El pueblo entero se puso de pie
Todo el pueblo se congregó Abre el libro a los ojos de todo el pueblo Los oídos del pueblo estaban atentos al libro de la Ley
 En la plaza delante de la puesta de Agua  Bendice a Yahvé, el Dios grande  Alza las manos y responde Amén, Amén
Se postra ante Yahvé rostro en tierra
   Lee desde el alba hasta el medio día  Todo el pueblo lloraba al oír las palabras de la Ley
   Lee desde un estrado de madera levantado para tal ocasión  
   Aclara e interpreta el sentido, para que comprendieran la lectura  Habían comprendido las palabras que les habían enseñado
 

 Este día está consagrado al Señor

Invita al pueblo a la fiesta: comed y bebed

 El pueblo se fue a comer y beber

Función pedagógica

Es aquella función que nos presenta, por ejemplo el mismo Jesús para enseñar, como las parábolas, dichos, sentencias, frases memorativas, etc. Si nosotros nos fijamos en la manera de enseñar Jesús, utilizaba dichos o sentencias, fáciles de aprender. Por ejemplo: bienaventurados los pobres en el espíritu, porque de ellos es el Reino de los cielos... (Mt 5,2). El que se ensalza será humillado y el que se humilla será ensalzado... (Mt 23,12).

Como vemos, eran sentencias de Jesús o frases fáciles de aprender, y que nosotros siempre recordamos desde niños. Incluso las sacamos con toda naturalidad en la catequesis o en nuestras conversaciones. Y así los evangelios, eran enseñanzas en gran parte fáciles de recordar. Esta es una forma estupenda de enseñar Jesús, que tenemos que valorar en la catequesis.

Así también sus parábolas. La forma como las contaba, despertaba el interés de sus oyentes, así como el interés de la comunidad a la que fueron enviadas y el de nosotros, por el uso de un lenguaje sencillo, de las imágenes, de los sentimientos, las reacciones, el ambiente y los personajes. Es como cuando de niños nos contaban cuentos, con sus enseñanzas, por parte de los abuelos, padres y maestros.

En ese sentido Jesús es extraordinario como maestro, al utilizar la memoria o la parábola para enseñar. Esto lo ha hecho la catequesis y lo debe seguir haciendo. Los evangelios, a este respecto, son pautas para llevar a cabo la enseñanza de la fe. La Palabra de Dios tiene esta función pedagógica.

Sugerencias para profundizar el tema

Conversar en el grupo ¿a cuál de estas funciones de la Escritura se le ha dado más importancia en su forma de dar la catequesis, en qué momento y con cuáles destinatarios, citando ejemplos concretos, basados en su experiencia personal o grupal.

De cada una de las funciones tome las citas que no se han explicado y estúdielas para conocer mejor las funciones y tener un mayor acercamiento a la Palabra de Dios.

Comentar el pasaje de Juan 8,12 y Jn 9,1-7 definiendo el tipo de función o funciones del lenguaje bíblico que presenta Juan en su evangelio y cuándo, dónde y con quiénes se puede utilizar.